Vol. 3 Cap. 4 Pt. 1

Capítulo 4 – La Inocencia de la Princesa Caballera Parte 1 ♂♀

«Haaa, haaa…»

Al alcanzar el orgasmo después de que le lamieran la entrepierna, la princesa caballera Alana bajó la mirada exhausta.

Enseguida, Yoichi detuvo su cunnilingus y levantó la mirada hacia arriba.

Los dos pares de ojos se encontraron.

Mirándose fijamente durante un rato, Alana fue la primera en asentir, como si le estuviera dando una señal.

Yoichi, a cambio, puso sus manos sobre los muslos regordetes de Alana. Abrió bien las piernas de Alana y acercó sus caderas a las suyas.

Yoichi en ese momento ya tenía líquido preseminal fluyendo en la punta de su polla. Parecía que estaba a punto de explotar en cualquier momento.

“¡Nhaa!”

Yoichi colocó esta punta contra la grieta de Alana a continuación, a lo que la princesa caballera lanzó un breve grito.

Su entrepierna mojada también chorreó un poco, mojando la punta ya húmeda de Yoichi con sus propios jugos de amor.

Sintiendo la humedad justo después de tocarla, Yoichi empujó lentamente sus caderas.

Los pliegues de Alana ya estaban mojados y resbaladizos por dentro. Y sintió como si lo instaran a ir más profundo.

Pero como si al mismo tiempo estuvieran en contra, las paredes vaginales también hicieron todo lo posible para expulsar su punta mientras estaba a mitad de camino.

Hmmmmhaaa…”

Aun así, Yoichi hizo lo mejor que pudo y justo cuando su glande estaba a punto de entrar por completo, se percató de algo que lo hizo detenerse.

Él podía sentir que su entrada estaba bloqueada por algo.

(¿Es este su himen?)

Yoichi, que había estado concentrado en su entrepierna, levantó la vista.

Al hacerlo, vio que Alana ya lo estaba mirando. Con una expresión que contenía tanto anticipación como miedo.

«Fuuh… linda»

Entonces una leve sonrisa apareció en la boca de Yoichi.

Para aliviarla un poco, Yoichi decidió cubrir su cuerpo con el suyo para bloquearle la vista de su conexión antes de meter la parte restante en los pliegues de su vagina. También le rodeó la espalda con las manos para mantenerla firmemente en su lugar.

Debido a esto, los abundantes senos de Alana quedaron aplastados entre los dos cuerpos y cambiaron de forma hasta adoptar una apariencia similar a la de un par de conejitos blancos.

Sintiendo la suave elasticidad de sus grandes senos contra su pecho, así como el resto de su cálida piel, Yoichi miró el rostro de Alana y procedió a besarla en los labios.

Sin embargo, cuando metió la lengua dentro de su boca, la princesa caballera movió su lengua frenéticamente, como si estuviera tratando de escapar de algo.

Mmmm, mhuuumlem, chuupchurp…”

Pero eventualmente la princesa caballera comenzó a cooperar.

Al ver a Alana fascinada con el beso, que literalmente no era más que un violento entrelazamiento de sus lenguas, Yoichi inmediatamente reanudó lo que estaba haciendo antes.

Abrazándola con fuerza, empujó sus caderas hacia delante de un solo jalón.

Enseguida, Yoichi sintió como la membrana de Alana se rompía.

Y utilizando el impulso restante, Yoichi siguió entrando más profundo.

“¡Nngggghhhh!”

Los ojos de Alana se abrieron al mismo tiempo que emitió un gemido ahogado, e incluso estuvo a punto de gritar, pero su boca quedó sellada por el beso de Yoichi.

Al darse cuenta de que estaba bloqueada, ella intentó mover los brazos y las piernas también, pero al darse cuenta de que aún no podía moverlos debido a su condición, intentó curvar la espalda para escapar del dolor.

Sin embargo, ese movimiento suyo resultó contraproducente ya que también indujo a que las paredes internas de su vagina se apretaran aún más, provocando que se quedara más atascada.

Al verla, Yoichi detuvo sus caderas y abrazó a Alana con fuerza, tratando de distraerla del dolor.

Y como los labios de Allana ya habían dejado de besarlo, Yoichi hizo lo mismo, pero aún mantuvo sus labios sobre los de ella mientras la mantenía quieta.

Desde esa posición, Yoichi podía sentir que el interior de la princesa caballera estaba inundado con sus jugos de amor y que las paredes de su vagina estaban firmemente entrelazadas con su polla. Sin embargo, debido a que su “olla” aún no estaba acostumbrada al “agitador” de Yoichi, esta permaneció fuertemente apretada, pero palpitando en todas direcciones, como si no estuviera segura de cómo responder.

Yoichi permaneció en esa posición y en silencio hasta que su respiración fue el único sonido en la habitación.

Pasaron unos minutos con Yoichi sosteniendo a Alana en sus brazos.

Sorprendentemente, fue Alana la primera en moverse.

Comenzó girando su lengua, buscando nuevamente los labios de Yoichi.

Yoichi respondió entrelazando la suya y lentamente tirando hacia atrás sus caderas.

«Nchuummmm…»

En medio del beso, la expresión de la princesa caballera se torció de dolor. Sin embargo, Yoichi siguió adelante, sacando su polla hasta la mitad y lentamente metiéndola nuevamente.

«Nhhnhh…»

Al hacerlo, Yoichi sintió como el cuerpo de la princesa caballera se ponía rígido.

Pensando que no debía ir más lejos, lentamente sacó las caderas.

Pero esta vez, Yoichi se retiró por completo, no a la mitad.

«Ah… no…»

Sintiendo la pérdida de la sensación, Alana separó los labios y miró a Yoichi con los ojos húmedos. Luego sacudió la cabeza con un movimiento diminuto.

«¿Está realmente bien?»

«Si… hazlo hasta el final»

Yoichi no pudo evitar sentir que se le oprimió el pecho al escuchar a la princesa caballera apelar a él con una expresión tan triste.

Debido a esto, ahora no tenía más opción que responder como ella se lo pidió.

Yoichi ajustó la posición de sus caderas y colocó la punta de su polla contra su entrada. Luego volvió a entrar lentamente en su vagina.

Higuu…”

La vagina de Alana ya estaba mojada con jugos de amor y sangre de su himen, por lo que al menos pudo aceptar a Yoichi sin ninguna resistencia.

Sin embargo, el dolor todavía se notaba en el rostro de Alana.

A pesar de eso, Yoichi sintió que su vagina se apretaba alrededor de él como si estuviera haciendo todo lo posible para mantenerlo dentro.

«Oooh…»

No pasó mucho tiempo cuando un gemido de Yoichi se filtró debido a demasiada presión.

Alana lo había atrapado.

Pero incluso así, él todavía trató de tirar sus caderas hacia atrás.

Esto hizo que las entrañas de Alana se enredaran más, estimulando implacablemente tanto la base como la cabeza de su polla.

«Nghhughh…»

En poco tiempo, Alana empezó a gemir.

Cuanto más se frotaba el miembro de Yoichi contra sus paredes vaginales, más estimulación y placer recibían ambos.

Sin embargo, Alana sólo sintió más dolor que placer ya que era su parte herida la que apretaba con fuerza a Yoichi.

“Alana. Relájate un poco”

Ante esto, Yoichi le dijo en un tono como si la estuviera regañando.

Yoichi no se había dado cuenta en ese momento, pero el tono con el que llamaba a Alana había cambiado por completo, algo que la chica notó de inmediato.

Ya no era formal, sino el de conocidos cercanos o el de amantes.

Debido a esto, la boca de la princesa caballera, que antes temblaba de miedo y tensión, se aflojó gradualmente de placer, lo que a su vez aflojó su vagina también.

«Me moveré ahora, ¿de acuerdo?»

Alana asintió en silencio. Yoichi, habiendo confirmado esto, hundió sus caderas en el mismo lugar una vez más.

«Mmhhh…»

Al ver que Alana no sentía tanto dolor como antes, Yoichi comenzó a embestirla con su polla continuamente.

NnnhhHnnnmnhhnhaaa…”

Pero como no podía dejar de preocuparse por el bienestar de Alana, movió sus caderas lo más suavemente posible.

Esto fue para no lastimar a Alana pese al hecho de que ella ya se había relajado un poco.

Yoichi continuó moviéndose, concentrándose en empujar su polla hacia adentro y hacia afuera.

Sin embargo, cuando Yoichi miró hacia arriba otra vez, notó algo extraño en el estado de Alana.

Ella estaba jadeando mucho y tenía mucho sudor en la frente.

No era sólo su frente sino también su cuello delgado, hombros estrechos, senos grandes, caderas curvilíneas, pero moderadamente carnosas, nalgas firmes y piel blanca translúcida. Todos estaban empapados de sudor.

(No puedo creer que realmente esté haciéndolo con una mujer tan hermosa…)

Debido al gran espectáculo ante sus ojos, Yoichi se perdió en sus pensamientos por un momento.

Finalmente se dio cuenta de que acababa de quitarle la virginidad a lo que se podía llamar una belleza “incomparable”. Además, ambos estaban disfrutando del sexo e incluso ella le había permitido hacer lo que quisiera con su cuerpo.

Al darse cuenta de este hecho, el corazón de Yoichi volvió a latir con fuerza y sintió que su polla creció aún más.

“¡¿Nhaaa?! Por dentro… se ha hecho más grande… ¡nguuh!”

Yoichi también sintió que se acercaba su límite. Pero hizo todo lo posible por contener el impulso.

«Guh…»

Pero al final no pudo soportarlo más. Entonces, Yoichi sacó su polla hasta que estuvo a punto de salir y luego la volvió a meter profundamente con un poco más de fuerza que antes.

“¡¡Nhiyaaaaah!!”

Alana gimió brevemente pero más fuerte en respuesta.

En este punto, sus sensaciones mixtas de dolor ya habían sido superadas por su placer sin que ella lo supiera.

Sin embargo, Yoichi continuó empujando su polla dentro del estrecho canal vaginal sin prestarle atención.

Debido a esto, sintió que su polla se envolvía aún más en sus pegajosas paredes vaginales. Y tan pronto como sintió la punta perforar su cérvix, Yoichi no pudo aguantar más y eyaculó.

“¡¡Nnhguhh!! Nhaaa…”

Una gran cantidad de semen salió disparado de su polla.

«Ahhahh…»

Alana también se vino en respuesta. Sus caderas comenzaron a temblar y breves gemidos comenzaron a escapar de ella.

La razón por la cual Yoichi eyaculó en su vagina no fue que hubiera confirmado la [Anticoncepción] con [Tasación+].

Fue porque después de que comenzó el acto con Alana, todas estas cosas innecesarias se desvanecieron de su mente.

Sí. Justo ahora, Yoichi estaba actuando según sus instintos, y ese era embarazar a la mujer frente a él. Esta también fue la razón que lo llevó a inyectar su semen en el útero de la princesa caballera sin dudarlo, algo que había evitado hacer con todas las mujeres con las que había tenido sexo, incluso cuando usaba anticonceptivos.

Por supuesto, no fue sólo Yoichi quien se sintió así. En realidad, si Yoichi le preguntara a Alana ahora mismo, ella respondería que a ella también “le gustó”.

De hecho, su cuerpo y su mente justo ahora estaban temblando de placer al aceptar la polla del hombre que acababa de conocer.

Después de diez minutos, los dos se separaron. Y justo después de darse cuenta de lo que había hecho, Yoichi rápidamente se levantó y alejó su cuerpo de la mujer.

«Mmmah…»

Al hacerlo, su polla salió del interior de Alana y ella soltó un breve gemido de arrepentimiento.

Ella no pudo evitar mirar el lugar donde sus partes habían estado conectadas antes, y su mirada duró más de lo habitual.

Era como si estuviera en trance.


Notas del Traductor

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