Vol. 6 Cap. 10 Pt. 3

Capítulo 10 – Después de la Batalla 1 Parte 3 ♂♀

Tras la salida de Hortense, la habitación se llenó de una atmósfera extraña.

«Bueno… eso… mmm… ¿debería irme?»

«No, ya es demasiado tarde. Además, aún no te has recuperado del todo, así que creo que deberías descansar.»

Yoichi tendrá sexo con Misato ahora.

Pero debido a la situación, Karin, que estaba en la cama junto a ella, lo vería hacerlo.

«Sí, lo sé, pero… ¿de verdad está bien? Para ti, quiero decir.»

“No tengo ningún problema, pero si Karin no se siente cómoda, pediré otra habitación o algo así.”

“No, no, yo tampoco tengo ningún problema. O, mejor dicho, ¿no es eso… ya sabes, lo que siempre hemos estado haciendo?”

Yoichi y los demás miembros de TOKOROTEN habían disfrutado de tríos y cuartetos muchas veces desde que se fundó su grupo.

De hecho, incluso la propia Karin había participado en las invitaciones de Yoichi y Misato muchas veces.

Ah. ¿Quizás quieras ser la primera?”

Pero ante la sugerencia de Yoichi, Karin negó con la cabeza.

“Cuanto antes se recupere, mejor, ¿no fue eso lo que dijo Madame Hortense? Así que, por favor, ella primero.”

Dicho esto, Karin se tumbó en la cama de al lado, de espaldas a él, y se tapó con las sábanas.

“Estoy un poco cansada de nuestra larga charla, así que me tomare una siesta. De verdad, no te preocupes por mí.”

“Entiendo.”

Era obvio que solo era la excusa de Karin, pero Yoichi decidió que más preguntas y respuestas serían una pérdida de tiempo, así que se volvió hacia Misato.

Primero, retiró las sábanas que cubrían a Misato, quien respiraba plácidamente mientras dormía.

“Un kantoui…”1

Y parece que lleva uno que le cubre todo el cuerpo a la perfección, de esos que no se pueden abrir por delante del vestido.

Como quitarle el vestido kantoui a alguien que duerme era un poco inconveniente, Yoichi tocó la ropa y la guardó con [Almacenamiento Infinito+].

“No lleva ropa interior…”

Yoichi se detuvo un momento. Entonces pensó que probablemente le habían quitado la ropa, brasier y pantis para su tratamiento médico.

Tras quitarle el vestido kantoui, Misato quedó completamente desnuda.

Yoichi se subió a la cama e intentó colocarse encima de ella.

«Oye…»

Se oyó una voz desde la cama de al lado.

Karin, que tenía la mitad de la cara cubierta por la manta, giró la cabeza y miró a Yoichi como si lo estuviera espiando.

«¿Q-qué pasa? ¿No puedes dormir? ¿Necesitas algo?»

«E-estoy bien, no te preocupes. Pero dejando eso a un lado, deberías quitarte la ropa también.»

«¿Eh

«Si solamente Misato estuviera desnuda, sería vergonzoso cuando despertara, ¿no crees?»

Tras decir eso, Karin se dio la vuelta y se puso de cara al otro lado de la cama, volviendo a taparse con las sábanas hasta la cabeza.

(B-bueno, Karin tiene razón…)

Pensando en esto, Yoichi se desnudó. Luego se subió a la cama y se sentó a horcajadas sobre Misato.

Primero, extendió la mano y apretó suavemente sus pequeños senos.

«… suusuu…»

Pero Misato no reaccionó, solo respiró suavemente, aunque él ya estaba presionando un poco sus pezones.

(No, no es cierto. Sus pezones se están poniendo duros.)

Ella no jadeó ni forcejeó, pero sus pezones castaños claros se hincharon cuando él los tocó.

Luego rodó la lengua sobre el pezón, pero no hubo más reacción.

(Creo que es hora de ir hacia abajo…)

Tras estimular sus senos un rato sin obtener ningún resultado, Yoichi levantó una de sus piernas y dejó al descubierto su entrepierna.

Metió la mano en su grieta, firmemente cerrada, y acarició su interior con las yemas de los dedos.

Los pliegues vaginales tras la entrada estaban secos, pero tras unas suaves caricias, empezaron a humedecerse, aunque lentamente.

Sin embargo, no hubo otras reacciones como gemidos ni temblores.

(Aunque no está despierta, su cuerpo si reacciona de una forma u otra.)

Yoichi continuó, esta vez separando las piernas de Misato y hundiendo la cara en su entrepierna.

Podía ver los pliegues de su vagina que se asomaban tras la grieta entreabierta, temblando ligeramente.

Como si quisiera rozar esos pliegues, Yoichi extendió su lengua y comenzó a lamer su lugar especial.

Mientras movía la lengua, notó que sus jugos de amor aumentaban gradualmente y un aroma dulce y luego agrio comenzó a emanar tenuemente, haciéndole cosquillas en la nariz.

Yoichi continuó estimulando a Misato, esta vez en su clítoris.

El pequeño capullo se hinchó bajo la suave estimulación, y cuando separó el prepucio con la punta de la lengua, se reveló toda su magnífica extensión.

«… suusuu…»

Su respiración seguía igual, pero cada vez que lamía el clítoris, a veces sentía un ligero temblor en la zona lumbar de Misato.

La cantidad de jugos de amor que fluía aumentó aún más, y finalmente la vulva se abrió y sus pliegues vaginales comenzaron a retorcerse.

Esto demostró que el agujero de Misato parecía moverse en busca de un hombre, independientemente de su estado de consciencia.

“Aquí voy, Misato.”

Yoichi sabía que no podía oírlo, pero se lo dijo de todos modos, antes de colocar su polla endurecida contra su grieta.

Sus labios pegajosos y húmedos atraparon el glande y se movieron ligeramente, estimulando a Yoichi al hacer contacto.

(Al menos la boca de abajo es honesta…)

Yoichi empujó lentamente sus caderas hacia adelante mientras los pliegues vaginales se movían tentadoramente en el interior de Misato.

Squelch, squelch, squelch.

El miembro penetró lentamente y fue empujado hasta el fondo sin ninguna resistencia particular.

“Me voy a mover ahora.”

Como la otra parte no reaccionará de todos modos, cuanto antes le inyecte su semen sin despertarla, mejor, pensó Yoichi.

Sintiéndose un poco culpable por tener sexo con una mujer inconsciente, Yoichi comenzó a mover las caderas.

Squishsquelchsquich

Como no hubo reacción, sus movimientos inevitablemente se volvieron monótonos.

Pero, aunque Yoichi movía las caderas con indiferencia, no era que no se sintiera bien.

Más bien, el cuerpo de Misato parecía saber lo que quería, pues las paredes dentro de su vagina succionaban la polla más de lo habitual, animándolo a eyacular.

«Nnnahhmmh…»

Unos minutos después de la inserción, una voz escapó de la boca de Misato.

«¿Misato? ¡Misato! ¿Puedes oírme?»

«Nnnn…»

Pero seguía sin haber respuesta a la llamada de Yoichi.

Por cierto, aún quedaba algo de semen en su uretra de cuando tuvo sexo con Alana. Este se había mezclado con su líquido preseminal y había fluido hacia la vagina de Misato, donde ella lo absorbió.

Yoichi no lo sabía, pero sentía que sin duda la condición de Misato mejoraría si continuaban teniendo sexo, así que aceleró el movimiento de sus caderas.

«Ahh, aah, aaah, aah, aaahh…»

El cuerpo de Misato temblaba ligeramente por los movimientos de caderas de Yoichi, y pequeños gemidos escapaban de su boca entreabierta a pesar de tener los ojos cerrados.

«Misato, espérame… ¡Ya estoy a punto de-!»

Al final, Yoichi llegó a su límite y eyaculó, disparando con fuerza en las profundidades de su vagina.

― ¡Blurururut! ¡Blurururut! ¡Blurururut!

Con cada palpitación de su miembro, semen salía disparado a borbotones.

Nhaaaahhh… algo se mueve… en mi vientre…”

“¿Misato? ¡Oye, Misato! ¿Estás despierta?”

Poco después de que el semen entrara en su vagina, Misato despertó.

Entonces, los ojos que habían estado cerrados se abrieron débilmente.

Nmm… mi vientre, qué cálido… eh… ¿Y-Yoichi?”

Al recuperar un poco la conciencia, Misato abrió los ojos y se incorporó ligeramente apoyándose en los codos sobre la cama.

“¿Por qué estoy… desnuda? ¿Eh? Mi entrepierna, hay algo ahí… ¡ah, no puede ser!”

En el siguiente instante, Misato se recostó en la cama de nuevo y se cubrió la cara con las manos, avergonzada.

“¿Por qué?… ¿cómo fue que llegamos a esto?… ah, qué vergüenza…”

Se despertó y encontró al hombre que amaba encima de ella. Además, le había metido la polla hasta el fondo, y el calor y pulsaciones de su miembro eran obvias señales de que él estaba eyaculando dentro de ella, lo que también la hizo despertar. No era de extrañar que estuviera desconcertada.

“Lo siento, Misato. La Sra. Hortense dijo que esta era la mejor manera de que recuperaras la consciencia lo antes posible, así que…”

“Mientes…”

Misato se cubrió la cara y giró la cabeza.

“No, es la verdad… Verás, la transferencia de maná a través de fluidos corporales… ah, aun así, sería impactante que alguien te hiciera eso mientras duermes. Lo siento.”

“Te odio. No quiero tus disculpas.”

“Misato…”

Pero después de decir eso, Misato se giró hacia Yoichi y apartó las manos que le cubrían el rostro.

Entonces esbozó una sonrisa cautivadora y extendió la mano como si lo buscara.

“Pero si lo vuelves a hacer… quizás te perdone.”

Con estas palabras y esta actitud, el miembro de Yoichi recuperó su dureza.

Ahn… se está agrandando dentro de mí otra vez…”

Y cuando estuvo completamente duro, Yoichi comenzó a sacudir sus caderas con violencia.

Gracias a las repetidas penetraciones mientras dormía, la vagina de Misato se relajó lo suficiente. Esto le permitió aceptar activamente el miembro de Yoichi, como si buscara placer en sus movimientos.

«¡Aaahhhh! ¡Sí, eso es! ¡Yoichi, qué bien se siente!»

Quizás fue el calor de su cuerpo lo que la llevó a venirse, o quizás su mente se excitó inconscientemente mientras dormía, pero desde el principio, Misato dejó escapar un intenso grito de placer con cada penetración.

Ya que anteriormente Yoichi había vertido semen en la vagina de Misato, y como su polla no paraba de entrar y salir, los fluidos que ahora se encontraban en su interior fueron agitados.

Sin embargo, el líquido blanco que se desbordaba de la unión se diluyó gradualmente con los jugos de amor transparentes recién secretados por Misato.

«¡Ahh, ahh, ahh, ahaaa! Yo… ichiihhh… abrázame… ¡por favor!»

Misato suplicó con una expresión triste y lágrimas en las comisuras de los ojos mientras extendía las manos.

Yoichi, al ver esto, encorvó el torso para ser abrazado por los brazos extendidos de la mujer.

Yoichi también abrazó a Misato.

Y se sujetaron con fuerza.

Sus pieles, húmedas y sudorosas, se apretaron firmemente, y los pequeños senos de la mujer fueron aplastados y remodelados por el hombre que también la sujetaba con fuerza.

Las caderas de Yoichi volvieron a sacudirse salvajemente al sentir la piel cálida y suave contra la suya.

«¡Yoichiiiihh! ¡Me vengo! ¡Me vengo! ¡Nhaaaaaaaa

La vagina de Misato se tensó al acercarse al clímax, y su suave y húmedo interior envolvió con fuerza la polla.

«Misato, yo también me voy a venir…»

«¡Sí, vente! ¡Mi vagina, llénala hasta el borde con tu semen! ¡Llénala con muchísimo semeeen!»

Mientras Yoichi embestía con fuerza su cérvix, los brazos que rodeaban el cuerpo de Misato se apretaron alrededor de todo su cuerpo.

Misato también puso toda su fuerza en los brazos que rodeaban a Yoichi, tensando su cuerpo para no perderse el placer, casi clavándole las uñas en la espalda.

― ¡Splurururururuurt! ¡Splurururt! ¡Splurtt!

En ese mismo instante, la vagina de Misato llegó al clímax, intensificando la tensión de su orificio hacia la polla de Yoichi en plena eyaculación y como resultado, exprimió más semen.

«¡Ahuuuunnn! Mmmhmmmh… está entrando mucho…»

Misato gimió, temblando de placer mientras su cérvix era atacado por la intermitente liberación de fluidos blancos.

«Fuuhhmmhh…»

Entonces, la polla fue retirada, y el semen se desbordó de la vulva abierta, deslizándose por las nalgas de Misato hasta la cama.

Era una vista magnífica.


Notas:

  1. Un kantoui (貫頭衣). Se define como un tipo de prenda sencilla que consiste en una gran pieza de tela con un agujero en el centro para la cabeza. Literalmente se escribe «perforar» (貫kan), «cabeza» (頭tou) y «prenda» (衣i) (perforar-cabeza-prenda). Es una prenda antigua, equivalente a las túnicas en Occidente. ↩︎

Notas del Traductor

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