Capítulo 11 – Arruinando los Vestidos 1 Parte 2 ♂♀
Después de un breve descanso, Yoichi le sugirió a Misato tomar una ducha tranquila.
Sin embargo, en lugar de hacerlo, ella solo exprimió el semen de su vagina, se limpió la entrepierna en el inodoro y se quitó la falda y las pantis. Esto era para limpiarlas con el [Almacenamiento Infinito+] de Yoichi más tarde antes de volver a ponérselas.
“Misato… eso es muy erótico.”
“¿Eh?”
Yoichi solo pudo murmurar esto al ver a su pareja, todavía vestida en la mitad superior de su cuerpo, pero ahora solo con ligueros en la mitad inferior, y exponiendo completamente sus preciosas partes privadas al desnudo para que Yoichi las viera.
La polla de Yoichi comenzó a hincharse nuevamente en ese momento.
“¿Podemos hacerlo una vez más? Estoy muy duro de nuevo.”
“Pero tenemos que volver pronto…”
“¿Por favor?”
“… Supongo que no se puede evitar.”
Tras ceder, Yoichi hizo que Misato colocara sus manos contra la pared, haciendo que sus nalgas, que ahora estaban cubiertas solo por un liguero, sobresalieran.
“Voy a empezar, ¿lista?”
“Sí… siéntete libre de… cogerme por detrás… ¡hyahn!”
Dejando solo su polla expuesta a través de la cremallera, Yoichi de inmediato penetró a Misato por detrás.
“¡Ahh, ahh, ahh, aahhh!”
Sosteniendo su cuerpo con su brazo alrededor de su torso y con su otra mano agarrando su trasero un poco bruscamente, Yoichi la embestía de forma implacable, como si quisiera disfrutar al máximo de la sensación del orificio erótico.
“Noo, aahh, está golpeando mi lugar más profundo…”
La punta de la polla estimuló su cérvix repetidamente.
Y cada vez que lo golpeaba, el canal vaginal se retorcía y contraía, como si su útero estuviera descendiendo debido al placer que estaba recibiendo.
Esto excitó a Yoichi aún más.
“¡Ahhha! ¡Yoichiiiih! ¡Me voy a venir otra veeeeeeez!”
“¡Yo también! ¡Aquí voy, Misato!”
Blurururut, splort, splort, splort.
“Auhhn… ahh, mis piernas están…”
“¡Whoaah!”
En medio de su orgasmo, Misato perdió fuerza en sus piernas y cayó de rodillas, pero justo cuando estaba a punto de tocar el suelo, Yoichi se apresuró a sujetar su cuerpo.
Todo esto mientras llenaba su cérvix con su semen y se perdía en la placentera sensación.
Y cuando finalmente terminó su eyaculación, sacó su polla.
“Mmh…”
Después de que le sacaran la polla, el semen comenzó a gotear desde la abertura vaginal, que había quedado abierta descuidadamente.
Era casi como una inundación.
“Ah… se ensució…”
Fue lo que Misato dijo con lástima cuando vio el líquido blanco corriendo por sus piernas, ensuciando sus medias.
Al final, Yoichi también limpió la suciedad de las medias.
Después de hacer que Misato se limpiara la entrepierna en el inodoro una vez más y ponerse la falda y la ropa interior que habían sido limpiadas a fondo de antemano, regresaron al casino.
Después de regresar al lugar, se encontraron con Karin.
“Vaya, ¿qué están haciendo ustedes dos aquí?”
“Uhm, verás, Karin. Yo, yo estaba descansando en mi habitación con Yoichi hasta ahora. Acabamos de regresar.”
“Ohh. ¿Dijiste en la habitación con Yoichi?”
Ante la respuesta de Misato, Karin les dirigió a ambos una mirada significativa,
“¿N-no está Karin un poco cansada también?”
… solo para que Misato añadiera esto después, como si le estuviera diciendo algo más a Karin.
“Mmh, creo que tienes razón. Puede que yo también esté cansada.”
Entonces Karin se acercó a Yoichi con pasos ligeros y entrelazó sus brazos alrededor del de él.
“Lo siento, pero… ¿puedes llevarme a nuestra habitación también? Creo que necesito descansar un poco.”
“Ah. Está bien. Pero verás…”
De hecho, Yoichi ya había entendido las intenciones de Karin, incluso estaba ansioso por aprovecharse de ello. Pero todavía tenía una preocupación.
Su mirada se posó entonces en Alana, que estaba jugando una partida en la mesa de blackjack cercana.
“Ufufufu, estará bien. Ya se aprendió las reglas.”
Karin, que notó que Yoichi miraba a Alana con una expresión preocupada, agregó levemente como para aliviarlo.
En ese momento, Yoichi descubrió que después de jugar a las tragamonedas y luego al baccarat, que tiene reglas relativamente simples, Alana había aprendido a jugar al blackjack, que tiene reglas un poco más complicadas.
(No, ¿no es esto al nivel de ser adicto?)
La vista de Alana mirando las cartas en la mesa de blackjack dejó a Yoichi más que horrorizado, pero también le provocó una cierta oleada de asombro.
Yoichi no vio directamente la apariencia de Alana jugando al baccarat. Aun así, escuchó de Karin que ella a veces se veía feliz y a veces triste con los ojos inyectados en sangre. Esto significa que estaba casi igual en términos de porcentaje de victorias y derrotas, a pesar de su aspecto desgastado.
Pero ahora, la princesa caballera y ahora también jugadora de blackjack, tenía círculos oscuros debajo de los ojos y parecía llevar un aura oscura.
Su vestido azul, que se suponía era glamoroso, ahora parecía un vestido de luto.
“Por favor, no te preocupes por nosotras. Karin me enseñó algunas palabras simples en inglés.”
Misato, tal vez malinterpretando la razón de Yoichi de mirar a Alana con preocupación, le dijo para aliviarlo.
“Cierto. Estoy preocupado por eso también.”
En realidad, lo que realmente preocupaba a Yoichi al ver el estado de Alana era que llegase a desarrollar una adicción a las apuestas. Pero ahora que también recordó el problema de la barrera del idioma cuando se lo mencionaron, cambió su preocupación a las dos que permanecerían una vez que Karin y él se fueran.
Ambas son incapaces de hablar inglés correctamente.
Por supuesto, todavía tenían la herramienta mágica para la comunicación en sus manos, que era suficiente para ayudarlas a tener una conversación razonable incluso con solo unas pocas palabras en inglés, pero eso todavía no era suficiente para hacer que Yoichi se sintiera a gusto.
“¿Puedo ayudarlos en algo?”
Entonces apareció una mujer familiar, vestida con un uniforme que le quedaba demasiado ajustado en ciertas partes, mientras les preguntaba a los tres.
No era otra que Charlotte.
“Fufufu, ya veo…”
No solo eso. Yoichi notó que Charlotte parecía haber adivinado lo que estaba pasando, tal vez a juzgar por la forma en la que Karin se colgaba de él, quien lucía preocupado, Misato, que parecía un poco inquieta, y Alana, que estaba jugando en la mesa no muy lejos de ellos.
“Yo puedo cuidar a las chicas por ti, ¿Qué dices?”
Charlotte acercó su rostro al oído de Yoichi y susurró esto con un tono un poco infantil, luego sonrió y le guiñó el ojo.
(Ahora que lo pienso, Charlotte también tiene una herramienta mágica para comunicarse y puede hablar con Misato y Alana. De cualquier manera, es más tranquilizador encargárselas a ella, que es miembro del personal aquí, que dejarlas solas.)
“Ya veo. Entonces las dejare a tu cuidado.”
“Gracias, Charley.”
Al final, Yoichi y Karin decidieron aprovechar la amabilidad de Charlotte y abandonaron el lugar con la mente tranquila.
Notas del Traductor
¡¡Hola a todo el mundo!! Soy shironeko5th.
Si te gustó la traducción, considera apoyarme en Patreon y además obtén acceso a contenidos exclusivos y a mas capítulos antes que los demás.
2 Comentarios