Vol. 5 Cap. 10 Pt. 1

Capítulo 10 – Gratitud de la Agente de Policía Parte 1 ♂♀

“*Suspiro* Ya no sé qué está pasando…”

Al día siguiente, Donna estaba en un café cerca de la estación de policía de la ciudad con una taza de café en la mano, pronunciando líneas que la habían hecho suspirar muchas veces desde ayer.

Cuando llegó a la estación de policía de la ciudad, fue llamada por el jefe y trató de explicar lo que había sucedido la noche anterior, pero él la detuvo diciendo que era innecesario.

En cambio, le dijo que recibiría un aumento, un bono y premios y certificados de reconocimiento de la ciudad, el estado y la asociación hotelera, pero a pesar de que Donna no creía merecer nada de eso y que sin importar cuánto argumentara que fue otra persona quien lo hizo y que ella solo era una colaboradora,

“¿Colaboradores? ¿Te refieres a los chicos de la Agencia de Inteligencia? Sí, ya lo sé. Pero por favor, infórmanos antes de cooperar con ellos la próxima vez, ¿de acuerdo?”

El jefe de la estación de policía solo le dijo esto con un leve rencor.

A eso se sumó que también le dijeron que los secuestradores de la noche anterior aparentemente eran parte de una red internacional de tráfico de personas y que la investigación sería sacada de las manos del departamento de policía de la ciudad y entregada a la agencia federal.

“Karin… ¿de casualidad eres una agente del gobierno?”

“No, no lo soy.”

“¡¿Eeeep?!”

La respuesta a la pregunta que hizo aturdida con la intención de hablar consigo misma llegó inesperadamente, lo que provocó que Donna levantara la voz de forma frenética.

«¿Ka-Ka-Karin?»

«Yaa-joo

Ella miró hacia atrás y vio a Karin sentada en el asiento detrás de ella, sonriéndole.

Al ver que la persona finalmente se había dado cuenta, Karin se levantó rápidamente de su asiento y se sentó frente a Donna con el café que había pedido.

A diferencia de ayer, Karin estaba vestida con un traje.

Por supuesto, Donna también estaba vestida con un traje ahora.

La única diferencia era que Karin llevaba una falda ajustada y Donna usaba pantalones para facilitar el movimiento.

“Karin, ¿qué estás haciendo aquí?”

Donna se sorprendió por la aparición repentina de la mujer. Sin embargo, logró sacar la pregunta de su boca.

“Bueno, ayer sucedieron muchas cosas y desaparecimos sin decirte nada, ¿no es verdad? Así que pensé en venir a saludarte.”

“Es así…”

Donna, todavía algo confundida, tomó un sorbo de café y respiró profundamente para ayudarla a calmarse un poco.

“Oye. Al final, ¿quiénes son ustedes?”

“Bueno, siendo sincera, todos somos aventureros pertenecientes al Gremio de Aventureros de Meilgrad.”

“¿Meil- qué? ¿Aventureros? ¿De qué diablos estás hablando? ¿No tendría más sentido decir que eres una agente?”

Ajaja, no tiene sentido, ¿cierto? Pero sí, puedes pensar en nosotros como un grupo extraño como ese.”

“Ya veo…”

Donna sorbió su café de nuevo.

“Entonces, ¿él era Yowichi?”

“¿Hm?”

“Quien llegó al final, el de traje.”

Ah, a eso te refieres. Sí, es él.”

Donna recordó lo que pasó anoche.

En realidad, hasta el día de hoy, Donna todavía no entiende lo que pasó en ese momento. La bala que voló hacia ella, y la otra bala que desvió esa bala frente a sus ojos. Aunque no estaba segura, sintió que podría haber resultado gravemente herida o incluso muerta si no hubiera sido por ese disparo.

“Él… él me salvó… ¿no?”

Una vez más, todavía no estaba segura de lo que había sucedido en esa ocasión.

Pero el hecho de que el incidente se resolvió por completo cuando el hombre de traje abrió fuego con un arma pesada que hizo que los hombres se rindieran con miedo, seguido por la irrupción de la Unidad de Fuerzas Especiales, era innegable.

“Ese tipo. Quiero agradecerle.”

“¿Agradecerle?”

Los ojos de Donna estaban ligeramente humedecidos mientras decía esto, y sus mejillas marrones parecieron sonrojarse.

Hmmm, si ese es el caso…”

Al ver esto, Karin comenzó a hablar alegremente, con una sonrisa ligeramente traviesa pero glamorosa en su rostro.

○○○○

Al día siguiente del ataque al escondite de los secuestradores, Yoichi y las demás se despertaron a primera hora de la tarde y salieron a la ciudad.

Karin parecía haberse despertado más temprano y haber salido a algún lado, pero pronto se unió a ellos y disfrutaron de ir de compras y comer mientras caminaban por la calle principal, que tenía un ambiente diferente al de la noche. Y como tenían los bolsillos llenos de dinero, lo que significaba que ya no tenían que preocuparse por el precio, las compras les resultaron mucho más divertidas de lo esperado.

Eventualmente, el sol se puso y regresaron a su suite después de la cena.

“Lamento hacerte esto de repente, Yoichi, pero tendrás que cambiarte y esperar aquí solo.”

Karin le dijo esto y enseguida le instó a cambiarse por el traje de tres piezas que había comprado ayer antes de irse junto con las demás.

“Pero ¿por qué necesito vestir esto?”

Mientras Yoichi se relajaba en su habitación con una taza de café, tratando de entender lo que acababa de pasar, escuchó un golpe en la puerta.

“¿Hm? ¿Karin? Pero ella debería tener una tarjeta de acceso.”

Yoichi se paró frente a la puerta y miró a través del visor.

Había una cara familiar allí, así que Yoichi abrió la puerta, desconcertado.

Al otro lado de la puerta había una hermosa mujer de piel morena con un vestido negro ajustado.

Uh, ¿Agente Valentine?”

“Donna basta.”

Uh, sí. Señorita Donna.”

“Solo Donna.”

Uh, sí, Donna. Bueno, pasa.”

No estaba seguro de por qué Donna había venido a su habitación. Aun así, dado que había estado trabajando con Karin y las demás ayer, Yoichi decidió que no había necesidad de molestarse en [tasar] sus pensamientos, al menos por el momento, así que la llevó a la sala de estar, pese a estar confundido.

Uhm, ¿de qué te gustaría habl- mmmhh?”

Pero antes de que Yoichi pudiera terminar su oración, Donna lo abrazó y puso sus labios sobre los de él.

Mmmslurpchupmlem…”

Y tan pronto como sus labios se encontraron, Donna se abrió paso con su lengua dentro de la boca de Yoichi y comenzó a retorcerla y a lamer a su alrededor. El hombre estaba desconcertado por el apasionado beso que comenzó de repente, pero antes de que pudiera murmurar algo, Donna se separó abruptamente apartando su rostro.

Luego, ella le dio una sonrisa traviesa.

Jejeje…”

Ahhuh… ¿eh?”

En cuanto a Yoichi, que estaba recibiendo una sonrisa feroz como la de un depredador frente a una presa, solo pudo mirar a Donna con desconcierto.

Los dos se miraron en silencio por un rato, y luego la sonrisa de Donna de repente perdió un poco de confianza.

“Le pregunté a Karin cual sería una buena forma de agradecerte, y ella me dijo esto.”

Los ojos de Yoichi se abrieron ante esas palabras.

“¿Karin?”

Yoichi aún no se había recuperado de su confusión, pero la sonrisa de Donna se volvió cada vez más feroz como si no fuera necesaria ninguna explicación adicional.

“Sí. Así que cállate y acéptalo.”

Después de decir eso, Donna se arrodilló en el lugar, desabrochó hábilmente el cinturón de Yoichi y le bajó los pantalones junto con sus boxers.

«Oye-«

Yoichi, cuya entrepierna ahora estaba expuesta, intentó alzar una voz de protesta, pero frente a la polla que se había endurecido por el apasionado beso anterior, Donna solo levantó la vista y sonrió, luego procedió a chuparla.

«Haamuchupp, mlemsluuurrpp…»

«Ugh… mierda…»

Fue la mamada más intensa que Yoichi había experimentado en su vida.

Junto con una lengua caliente que se movía violentamente, su glande fue envuelto por el túnel formado por las paredes húmedas de la garganta mientras era succionado hasta la base.

Nggghh… ¡sllorp, slorrppp!”

Y cuando Donna echó su cabeza hacia atrás, creó un fuerte vacío, lo que nuevamente le trajo a Yoichi un estímulo diferente al de ser envuelto por una vagina.

(En serio, esto es malo…)

Mientras Yoichi se acercaba lentamente a su límite debido a la intensa mamada, de repente notó un sonido acuoso que venía de algún lugar. Cuando Yoichi miró hacia abajo, vio a Donna consolando su entrepierna con sus dedos mientras chupaba su dura polla.

“Oye, Donna.”

“¿Hm?”

Cuando de repente la llamaron por su nombre, Donna dejó de moverse y miró a Yoichi.

Yoichi, al ver su mirada, bajó la vista hacia la entrepierna de Donna.

Una sonrisa apareció en los ojos de Donna como si entendiera el significado de ese gesto.

Puhaaamm…”

Donna soltó la polla que estaba chupando y se secó la baba que goteaba del borde de su boca con el dorso de su mano.

“¿Está bien allí?”

La mirada de Donna se posó entonces en el sofá de la sala de estar.

(¿Será porque Donna probablemente era demasiado perezosa para abrir la puerta de atrás e ir al dormitorio?)

Yoichi asintió mientras pensaba en esto en silencio, entonces Donna se puso de pie, agarró su brazo y comenzó a caminar.


Notas del Traductor

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