Vol. 4 Cap. 6 Pt. 2

Capítulo 6 – El Gremio de Magos Parte 2

La Maestra del Gremio no pudo obtener una respuesta a su pregunta.

Pero las caras sorprendidas y sonrojadas de las tres mujeres ya eran suficientes para satisfacer su curiosidad.

Fufufu… es tan agradable ser joven…”

Mientras decía esto, Hortense echó una mirada a Yoichi, y luego a las otras tres nuevamente.

Yoichi también observó a la mujer que tenía delante. O, mejor dicho, no le había quitado los ojos de encima desde el principio.

Desde fuera, Hortense parecía una elfa oscura de unos veinte años.

Por eso, se sentía extraño el tratar a la mujer como una persona mayor, especialmente porque la otra parte parecía incluso más joven que Yoichi, o incluso Karin, a pesar de que ellos eran los jóvenes reales.

Hortense expresó una suave sonrisa en su rostro mientras observaba a los cuatro, pero cuando su mirada captó la de Yoichi, de repente se volvió hechizante.

«Las apariencias pueden ser engañosas, ¿no?»

«¡¿Ugh?!»

Como si hubiera leído sus pensamientos, le dijo a Yoichi con su mismo tono suave y fascinante. Entonces, de repente, Hortense agarró la entrepierna de Yoichi sin previo aviso.

«¡¿M-madre?!»

Alana saltó ante el arrebato de su madre, alzando la voz.

Ella trató de interponerse entre Yoichi y Hortense, pero Hortense retrocedió ágilmente antes de que Alana pudiera alcanzarla.

Desde el momento de su salto hasta el momento de su aterrizaje, Yoichi no perdió de vista el movimiento de sus senos.

Él nunca dejó de lado sus prioridades.

“¡Solo estoy bromeando! Solo quería ver la linda reacción de mi Alana~”

“¡¡Muuu~!!”

Con la boca haciendo un puchero, Alana se paró al lado de Yoichi. Luego puso sus manos sobre los brazos de él mientras miraba a su madre.

A pesar de estar un poco nerviosa por la situación inesperada, Misato también se acercó a Yoichi y lo pellizcó ligeramente en la manga.

La última, Karin, solo estaba observando su intercambio desde un paso de distancia con una sonrisa leve en su rostro, pero esta vez su sonrisa era fría.

“Vaya. No esperaba que todas hicieran ese tipo de caras… Esto se está poniendo interesante.”

Con una sonrisa feliz, pero al mismo tiempo un poco traviesa, Hortense soltó esas líneas, con la última oración en un volumen que solo ella podía escuchar.

“Entonces, ¿qué puedo hacer por ti hoy?”

“Cielos, madre. ¡Casi olvido por qué estamos aquí debido a tu intromisión innecesaria!”

Fufufu, lo siento por eso.”

Alana se acercó al otro lado de Yoichi y tomó la mano de Misato, luego le hizo una seña a Karin que estaba atrás y también tomó su mano. Entonces, con el tirón de Alana, las dos se pararon frente a Hortense, con Misato siendo la primera en dar un paso adelante, seguida por Karin.

“Quiero hacer un grimorio para todas nosotras, pero estoy teniendo problemas porque aún no tengo la tarjeta del gremio o la tarjeta de residente de estas dos.”

“¿Por qué no le pides a tu papá la tarjeta de residente? Estoy segura de que les dará una.”

“Es que… la mansión está demasiado lejos…”

“No seas tan perezosa.”

“Pero quiero hacer un grimorio para las dos lo antes posible.”

Hmmm…”

Hortense no respondió. En cambio, sonrió con interés y miró a Karin, Misato y Alana en ese orden.

“Alana, no es que tengamos prisa…”

“Sí. Yo tampoco tengo tanta prisa…”

Las dos también miraron a Alana en señal de disculpa, sin dejarle otra opción a Alana más que darse por vencida con una sonrisa impotente.

“Alana.”

La llamó Hortense.

Esta vez, sin embargo, su tono era serio.

No había rastro de su languidez anterior y lucia como una apropiada Maestra del Gremio.

“Di la verdad.”

Su tono seguía siendo suave, pero la atmósfera a su alrededor había cambiado.

La mirada de Alana vagó por un momento, pero luego dejó escapar un profundo suspiro como si hubiera renunciado a la idea.

“… Para que podamos encontrarnos con padre… necesitamos… preparar nuestros corazones primero…”

Después de decir esto, Alana volvió su mirada ansiosa hacia Yoichi.

“……”

En cuanto a Yoichi, no pudo decir nada, pero su silencio fue suficiente como afirmación.

Tampoco pudo evitar recordar nuevamente el rostro severo de William Sarris, el padre de Alana y el señor de Meilgrad aquí en la frontera.

“¡Tengo otra novia además de su hija! ¡Y son dos!”

Solo imaginar ese escenario le hizo sentir que la sangre se le drenaba gradualmente de la cara.

Si él le dijera algo así de frente, no sabría lo que podría salir volando de ese voluminoso cuerpo.

Sin embargo, Yoichi no tuvo más remedio que aceptar el hecho de que este era un camino inevitable para él.

Mientras tanto, al observar las interacciones de los dos, la expresión de Hortense de repente se transformó en un puchero.

“¿Eso es… todo? Supongo que no se puede evitar… pero asegúrate de decírselo a tu papá, ¿de acuerdo? Aun así, me pregunto qué expresión pondrá al enterarse. No puedo evitar sentir curiosidad.”

“Madre… gracias.”

Alana hizo una profunda reverencia.

Uhm, estaré a tu cuidado.”

Ah, yo también…”

Yoichi y Karin, que de alguna manera habían adivinado lo que estaba pasando, también inclinaron sus cabezas, y en cuanto a Misato, ella simplemente los imitó sin entender realmente.

Fufu… Entonces, le diré a la pequeña Clara sobre las tarjetas del gremio de las chicas para que puedas recogerlas abajo. ¿Eso es todo?”

“Sí, eso es todo. Gracias de nuevo, maestra del gremio.”

Una vez más, Alana se inclinó ante Hortense, y los demás siguieron su ejemplo.

“M-muchas gracias. ¡N-nos disculpamos por las molestias que causamos!”

Un poco tarde en entender que se trataba de ella, Misato también agradeció cortésmente a la Maestra del gremio. Aunque de nuevo, era un poco tarde.

“Está bien. Ahora eres la “hermana” de Alana, ¿verdad? Entonces eso las convierte a ustedes, chicas, en mis hijas.”

“… ¿hermana?”

Incapaz de entender a qué se refería, Misato inclinó su cabeza.

Alana tampoco entendía lo que quería decir, pero Yoichi y Karin estaban con la cara roja y miraban hacia abajo.

“Karin y Misato, ¿no?”

Mientras ella decía esto, Hortense se acerca a ellas con pasos elegantes.

Uhm, ¿sí?”

Ahh… ¿S-sí?”

Fufufu. No tienen que actuar tan rígidamente.”

Ahora, de pie frente a Karin y Misato, Hortense de repente las juntó y las abrazó suavemente.

En cuanto a las dos mujeres, sus rostros no pudieron evitar sonrojarse mientras eran envueltas por el suave abrazo de los grandes senos, a pesar de que eran del mismo sexo, y por el aroma sexy que flotaba sobre ellas.

“Si tienen algún problema, siempre pueden acudir a mí para pedirme consejo.”

Uhm… gracias.”

“D-de acuerdo…”

Karin y Misato miraron a Hortense. Hortense también las miró con una mirada adulta.

Daba el aire de una situación de chica con chica, y Yoichi no pudo evitar sonrojarse también.

Por cierto, la entrepierna de Yoichi se ha mantenido casualmente apretada desde que la mano de Hortense lo tocó antes.

“…Ejem.”

La extraña atmósfera no duró mucho.

Se rompió con la tos de Alana, que observaba la escena con un poco de frialdad en su mirada. Quizás porque era miembro de la familia directa de Hortense, pero, de cualquier manera, sabía que la conversación se desviaría demasiado si la dejaba así.

Como si esa fuera su señal, Hortense rompió el abrazo y se giró para mirar a su hija.

“Bueno, supongo que eso es todo. Le contaré a la pequeña Clara sobre el resto.”

“Gracias, madre.”

Alana salió inmediatamente de la oficina. Karin, Yoichi y Misato también expresaron su agradecimiento y siguieron su ejemplo, alcanzando a Alana, que ya había salido de la habitación.

Hortense los despidió con un gesto de la mano. Pero después de ver la puerta cerrarse frente a ella, su expresión se ensombreció un poco y se puso la mano en la mejilla.

«El verdadero problema no es con tu padre…»

Murmuró mientras suspiraba levemente.

«Pero es mejor… que no lo sepan… todavía.»

Después de eso, Hortense giró sus talones hacia su silla de oficina nuevamente, con una expresión renovada en su rostro.


Notas del Traductor

¡¡Hola a todo el mundo!! Soy shironeko5th.

Si te gustó la traducción, considera apoyarme en Patreon y además obtén acceso a contenidos exclusivos y a mas capítulos antes que los demás.


2 Comentarios

Deja un comentario