Capítulo 4 – La Inocencia de la Princesa Caballera Parte 2
«¿Quieres darte un baño?»
Después de realizar el acto, Yoichi y Alana se durmieron juntos. Pero probablemente porque habían dormido tan bien el día anterior, los dos se despertaron apenas dos horas después.
Desde que se conocieron, a Alana solo se le secó ligeramente el sudor y ni siquiera se había duchado. Debido a esto, Yoichi le sugirió que ella fuera la primera en tomar un baño.
«¿Baño? ¿Tienes un baño aquí?”
«Sí»
«Entonces, por favor»
Sin embargo, Yoichi de repente notó un cierto peso bloqueando sus piernas cuando estaba a punto de levantarse.
Miró y vio que era Alana con una de sus piernas alrededor de la suya.
«Oye. ¿Ya puedes mover tus brazos y piernas?”
“Mmm… No, todavía no. Si pongo un poco de presión en las articulaciones principales, puedo levantarlo un poco, pero…”
Alana intentó levantar su brazo alrededor del cuerpo de Yoichi, pero incluso con mucho esfuerzo, solo pudo levantar su brazo ligeramente con las partes más allá de su codo colgando hacia abajo.
Aun así, Yoichi pensó que era algo lindo que ella hiciera todo lo posible para entrelazar sus piernas con las de él en tal estado. Pero al ver que ella todavía estaba en una condición tan miserable, él se levantó mientras se quitaba gentilmente a la mujer de encima, principalmente sus brazos y piernas.
Luego salió de la habitación y fue al baño.
Tan pronto como entró, limpió la bañera ligeramente con un paño suave. Luego encendió el interruptor automático de agua caliente del calentador de agua, activó la alarma y dejó el agua abierta.
Después de eso, regresó al dormitorio y le cambió las toallas sucias a Alana. Luego le dio de comer las habituales bebidas deportivas y bebidas de gelatina mientras terminaba de llenarse la bañera.
Después de alimentarla, volvió a cubrir su cuerpo con las mantas y luego se sentó en la silla junto a su cama usando una bata.
«Hablando de eso, señorita Alana, ¿eso… duele?»
Recordando todo lo que hizo, Yoichi le preguntó a Alana con una expresión preocupada.
Sin embargo, la persona en cuestión simplemente giró la cabeza de una manera ligeramente malhumorada.
«……*suspiro* Alana”
«¿Sí?»
“¿Fue porque te llamé antes sin la parte de ‘señorita’? Si ese es el caso, lamento haber sido grosero. Pero, claro, ¿cómo te gustaría que te llame?”
“Puedes llamarme como quieras, señor Yoichi. Aunque es mejor si eliminas la parte de ‘Señorita’ en Señorita Alana”
La princesa continuó murmurando, a lo que Yoichi sólo sonrió exasperado y dejó escapar un breve suspiro.
«En ese caso. Alana”
“¿Qué pasa~?♡”
«…pft«
Esta vez Alana se giró hacia él tan feliz que Yoichi no pudo evitar sonreír también.
«Mou, ¿qué es tan gracioso?»
«No es nada. Más importante, ¿te sigue… doliendo?”
“Mmm. ¿Qué cosa?»
«Quiero decir, ayer fue tu primera vez, ¿no?»
La mirada de Yoichi viajó al área de la entrepierna de la Princesa Caballera.
«Hmmm, ahora que lo pienso, ya no me duele»
«¿Oh? No sabía que ese dolor podía desaparecer tan rápido”
Al escucharla, Yoichi recordó bruscamente su primera experiencia con Karin.
Esa fue la primera vez para ambos, pero, aunque ambos eran torpes, al final pudieron terminarlo bien. ¿Pero cómo se sintió Karin en aquellos tiempos?
«Digamos que varía de persona a persona»
«¿Es eso así?»
«Sí. Tengo dos hermanas. La mayor dijo que le dolía tanto que no pudo caminar durante tres días”
«Oh…»
Yoichi también recordó que Karin sufrió este dolor durante unos días.
“Pero en cuanto a mi hermana menor, no estuvo tan mal. Dijo que la primera vez que lo hizo solo sintió un ligero tirón y casi no sintió dolor”
«Ya veo. Entonces, ¿cómo estuvo tu primera vez, Alana? ¿Fue doloroso?”
“Fue el dolor más intenso que jamás haya sentido. Una vez un conejo lanza me atravesó el vientre y casi me mata, pero esto me dolió más que eso”
Yoichi sabe que es de mala educación preguntarle a una mujer sobre el dolor de perder su virginidad, incluso si fuera solo por el bien de la conversación, y es aún más grosero preguntarle a una doncella a quien él personalmente le había quitado su virginidad, pero Yoichi aun así no pudo evitar preguntarle por la preocupación.
No obstante, a pesar de preguntar sobre un tema tan inquietante, él notó que a Alana no parecía importarle e incluso le respondió con total naturalidad.
“Pero… Bueno, al menos me alegro de que estés bien ahora. ¿En serio no sientes dolor alguno?”
«No. Pero es ciertamente extraño que todo ese dolor desapareciera como una mentira…”
(No me digas… ¿Fue porque inyecté mis fluidos dentro de ella? ¿De verdad? Incluso sus manos y pies parecen estar sanando mucho más rápido…)
“Bueno, ¿tal vez también sea porque procuro mantener mi buena salud y he estado haciendo ejercicio desde niña? Supongo que eso entrenó a mi cuerpo para sanar más rápido”
«¿Así es cómo funciona? Bueno, no importa. Lo cierto es que ayer podría haber sido más amable contigo, pero no pude controlarme. Así que me disculpo por eso”
“¡No, no, no, está bien! Ese dolor también es algo precioso que el señor Yoichi me ha dado… y realmente lo atesoro… más bien, verás, el hecho de que no hayas podido controlarte significa que tú…”
Al darse cuenta de las implicaciones de lo que acaba de decir, las mejillas de Alana se sonrojaron por la vergüenza y apartó la mirada de Yoichi para ocultar su rostro. Sin embargo, eso no le impidió seguir murmurando.
“Bueno, si tú lo dices… espera, ¿cuándo diablos fue que decidiste empezar a llamarme “Señor Yoichi”?”
«¿Qué? ¿No es eso lo que usted aceptó, señor Yoichi?
«No, estoy hablando del hecho de que me hayas dejado llamarte por tu nombre, pero aun así tú dices mi nombre añadiéndole ‘Señor’ antes»
“¿Eh? Pero al principio no dijiste nada cuando te llamé señor Yoichi. Además, me gusta llamarte «Señor Yoichi». ¿Hay algún problema?”
Asegurándose de que su color había regresado y que ya no se sonrojaba, Alana se giró y enfrentó a Yoichi, sin siquiera ocultar su nueva expresión engreída, lo cual molestó al hombre.
«No, eso no es lo que yo…»
“Incluso dije: “Puedes llamarme como quieras, señor Yoichi” ¿Recuerdas?”
«Geh, ¿Entonces seguirás llamándome así?»
La princesa caballera resopló y se río como si fuera una compañera de juegos que obtuvo una puntuación más alta en un juego, y Yoichi mostró un gran arrepentimiento.
Claro, no es que estuviera realmente frustrado.
“Oh, sí, ahora lo recuerdo. ¡Empecé a llamarte Alana cuando estaba haciendo juegos previos contigo!”
“¡Kyaaa! ¡¿Por qué dices eso tan de repente?!”
En ese momento, Yoichi observó que la barrera entre él y Alana había desaparecido.
Al darse cuenta, decidió preguntarle lo que tenía en mente.
«No, simplemente pensé que todo salió bastante bien para ser tu primera vez»
Esta vez, Yoichi estaba pensando en lo que les pasó a él y a Misato.
Debido a que estaba pensando en otra mujer, Yoichi tuvo mucho cuidado de no decirlo, pero aun así no pudo evitar pensar en lo que le pasó a la prostituta que se marchó sin previo aviso.
Por lo que recordaba, Misato es una mujer que, a pesar de ser una prostituta, nunca había experimentado la sensación de un orgasmo real, incluso confundiendo el hecho de producir jugos de amor con el proceso real de llegar a un orgasmo.
Sin embargo, Alana, que se suponía era nueva en esto, llegó al clímax varias veces durante los juegos previos. Incluso tuvo varios squirts también.
Al considerarlo, Yoichi tampoco pudo evitar preguntarse si el número de veces que una mujer alcanza su clímax difiere del de cada mujer, como el dolor de perder la virginidad.
Por supuesto, las prostitutas con las que se había acostado en el pasado también vinieron a su mente, pero como a menudo «actuaban» de acuerdo con el estado de ánimo del cliente, y debido a que Yoichi priorizaba su propio placer sobre el de ellas, no pudo realmente usarlas como referencia.
«Mmh, ya sabes, ya soy… eso… una adulta, ¿sabes?»
Esta vez, como si encontrara doloroso el silencio de Yoichi, la princesa caballera habló primero.
Sin embargo, sus ojos estaban mirando a otro lado y su voz vacilaba.
«Esa cosa… ya lo estoy haciendo… al menos para consolarme…»
«Oh, te refieres a la masturbación»
“¡¡!!”
La cara de Alana se puso roja como si fuera un personaje de anime.
Hablando de Yoichi, él había perdido por completo la noción del hecho de que las mujeres también pueden tener orgasmos masturbándose solas, y se sentía un poco arrepentido por eso.
De lo que no se dio cuenta es de que ahora estaba siendo extremadamente grosero. Después de todo, mencionó la palabra «masturbación» frente a una mujer que acababa de conocer, pero la ética de Yoichi era un poco inestable en este momento debido a las acciones que había realizado.
(Ahh, mierda. Esto se ha vuelto incómodo ahora. Maldita sea. Si hubiera considerado que las mujeres también se masturban, no lo habría mencionado)
De cualquier manera, Yoichi no podía soportar mirar el rostro enrojecido de Alana debido a este sentimiento de culpa.
(Bueno, pensándolo bien, también me alegro de habérselo preguntado)
Eso fue porque la visión de la princesa caballera sonrojándose de vergüenza estimuló su deseo de conquista, lo que también estimuló su audacia para pedir más.
«Entonces, ¿has experimentado la estimulación de clítoris antes?»
Yoichi decidió que ahora que había comenzado, tenía que seguir adelante hasta el final.
“C-como dije, ¡no tienes que decir esas cosas!”
Pero Alana simplemente apartó la cara de él, con la voz ronca.
(Que linda…)
En cuanto a los demás asuntos, Yoichi quedó impresionado con el alto rendimiento de [Comprensión de Idiomas+], que transmitía sus intenciones, incluso jergas específicas de sexo sin error.
Mientras lo hacía, sonó la alarma que indicaba que la bañera estaba llena por completo.
El baño está listo.
Notas del Traductor
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